Datos sorprendentes sobre las niñeras de la familia real británica - Newsbeens.com

Datos sorprendentes sobre las niñeras de la familia real británica

En la corte británica, las nanas son tratadas como miembros de familia. Son ellas, las que crían a los futuros monarcas, les enseñan los buenos modales y les instruyen en todo momento. No es por nada que muchas de ellas hayan cumplido un papel importante en la formación de los pequeños representantes de la realeza. Si has creído que los duques y príncipes se ocupan de sus descendientes a solas, estás a punto de descubrir cuán equivocado estabas.

Tanto el integrante más joven del clan de los Windsor, Archie, como sus primos: Jorge, Carlota y Luis, cuentan con un incesante apoyo de sus niñeras. De hecho, la tradición relacionada con esta noble profesión no es nada nueva: ¡incluso la misma reina Isabel ha tenido nanas! ¿Cómo son?, ¿en qué consiste su trabajo?, ¿cuánto pueden ganar? Quédate con nosotros y descubre todos los secretos de su oficio.

El trabajo de las niñeras empleadas por la familia real no es pan comido. Son ellas, las que tienen que estar constantemente atentas a las necesidades de los futuros reyes y reinas. Ya que gracias a ellos los jovencitos aprenden el protocolo oficial, no es de extrañar que sus salarios pueden llegar a 26-30 mil libras anuales(¡!). Todo por la gran responsabilidad que tienen que asumir viviendo en el palacio.

Hace tiempo, en la Red apareció una información sobre los planes del príncipe Harry y su esposa, Meghan, de emplear a una niñera para su primer hijo. Los rumores pronto resultaron ser ciertos: hoy sabemos que la nana del pequeño Archie Harrison Mountbatten-Windsor es Connie Simpson. Pero ¿quién es la mujer tan importante para los duques de Sussex? La respuesta puede sorprender.

Archie de Sussex: Connie Simpson

Connie Simpson es, sobre todo, autora de un destacado libro en el que se habla sobre los primeros meses de ser padres: Secrets to Mastering the First Four Months of Parenthood. Además, no es ninguna novata: fue recomendada a la joven pareja por el actor George Clooney y su exitosa mujer, Amal, quienes pueden presumir de su amistad con los “royals” desde hace mucho tiempo. Sus referencias no terminan aquí.

También otro dúo de famosos, Justin Timberlake y Jessica Biel, estaban muy contentos con la calidad de los servicios prestados por “la niñera más querida de Hollywood”. En una ocasión, el músico describió a Simpson como “una encantadora de niños” y hay que admitir que, teniendo en cuenta la filosofía que pone en vigor a la hora de realizar su trabajo, no es de extrañar. ¿Puedes adivinar cuál es su regla principal?

Como indican los medios del otro lado del charco, la nana del nuevo integrante del clan real opina que ningún pequeño debería darse cuenta de la fama de sus propios padres. “A Meghan le voy a decir que lo más importante que se puede dar a otro ser humano es el tiempo y el amor”, reveló en una entrevista a una de los tabloides, todavía antes de quedar oficialmente seleccionada.

Otra cuestión que confirma las aptitudes de la simpática afroamericana que desde hace unas semanas está cuidando del dulce Archie, es que al igual que todas las mujeres elegidas para el puesto de nana ha tenido que pasar por una complicada serie de pruebas y exámenes requeridos por la corte. Los especialistas no solamente se han fijado en sus capacidades, caracter y formación, sino también en cada detalle de su futuro.

¿Por qué tan importante es saberlo todo de una nana real? Pues, los de la sangre azul están dispuestos a hacer lo que sea para evitar problemas y escándalos. Asimismo, la selección del personal responsable por el cuidado de los peques no ha cambiado (o ha cambiado muy poco) por lo menos desde la niñez de la mismísima reina Isabel II. ¿Te cuesta creerlo? Sigue leyendo…

La reina Isabel: “Crawfie”, “Bobo” y las demás

Desde que nació, la actual soberana inglesa pudo contar con tres de ellas: de Marion Crawford, Clara Knight y Margaret MacDonald dependía su principal educación y los buenos modales. Cabe destacar que en aquel entonces la profesión de una “canguro” tenía un rasgo muy particular. Los padres de la pequeña Lilibeth-porque ese fue el apodo cariñoso de la futura reina-a menudo estaban ausentes.

Marion, una escocesa llamada también “Crawfie”, fue la primera maestra y confidente de Isabel. Su devoción por los Windsor fue tan grande que llegó incluso a aplazar su propia boda cuando resultó que la fecha original fue inoportuna para sus empleadores. Margaret MacDonald, a su vez, le enseño a la pequeña princesa a ahorrar y se convirtió en su fiel amiga (su mote, “Bobo”, fue, de hecho, la primera palabra pronunciada por Isabel).

Los hijos de la reina: Felipe de Edimburgo

Sorprendentemente, cuando la reina misma tuvo hijos, el principal encargado de su crianza fue… el duque de Edimburgo. Desde luego, él también tenía todo el apoyo posible de una cuidadora empleada a tiempo completo (que, dicho sea de paso, tuvo que poseer un diploma de una prestigiosa academia Norland College). A pesar de la discreción de las siguientes niñeras, pronto salió a la luz que Felipe fue un padre más que severo.

Debido a la constante ausencia de su esposa, la Reina, el consorte muchas veces tenía que resolver los problemas relacionados con los niños a solas. Cuando la tensión se hacía insoportable, solía descargarla en sus retoños, gritando e inventando castigos para disciplinarlos. ¡Hasta las ideas de mandar al príncipe Carlos a estudiar en una de las escuelas más rigurosas de Escocia y ordenar que el príncipe Eduardo haga el servicio militar fueron de él!

Por fortuna, también la Reina Madre pasaba bastante tiempo con sus nietos y con frecuencia le aconsejaba al duque. Hace poco, los tabloides ingleses revelaron que el primogénito de Isabel y Felipe entraba en pánico en presencia de su primera nana, Helen Lightbody. A pesar de que la mujer nunca levantaba la voz, a la perfección sabía cómo instruir al futuro príncipe de Gales.

Si bien la soberana al principio aceptaba la actitud severa que la cuidadora demostraba hacia sus hijos, un año y medio después decidió emplear a Mabel Anderson. Si bien Carlos en su vida adulta le recordaba con cierta nostalgia, cuando nació su hijo mayor, William, pidió ayuda a Barbara Barnes: una personificación de la aspereza y seriedad. “Le tengo miedo yo, ¡no le va a tener miedo mi hijo!”, se quejaba en su tiempo la princesa Diana.

Los príncipes William y Harry: Jessie Webb, Olga Powell y Tiggy Legge-Bourke

Pese a que su difunta madre haría todo por ellos, Harry y William han tenido al menos tres niñeras. La primera de ellas, Jessie Webb, fue tan importante para el mayor de los chicos que Diana decidió despedirla por el buen contacto que tenía con él. La reemplazó Olga Powell: entusiasta de las palmaditas y tirones de orejas… cuyo esfuerzo ambos príncipes reconocieron en su vida adulta. Cuando falleció, el agradecido William dejó todo para ir a su funeral.

La cuidadora que como ninguna otra se terminó ganando el corazón de Harry, Tiggy Legge-Bourke, fue otra de las empleadas del palacio involucradas en la educación del futuro heredero al trono y su hermano. Valorada por los miembros de la familia real (de nuevo, con la sutil excepción de la princesa Diana, convencida de la existencia de un romance entre ella y su marido), se ha hecho querer hasta tal punto que siguen en contacto hasta el día de hoy.

Vale la pena añadir que antes de casarse, el más joven de los nietos de la reina Isabel le ha llevado a su prometida a conocer a su antigua niñera. Y ¿qué hay de los retoños de William y Kate? Los duques de Cambridge pidieron ayuda a una profesional tan pronto como nació su primer hijo, George. Fue así como empezó la aventura real de una… española (palenciana, para ser más exactos).

Jorge, Carlota y Luis de Sussex: María Teresa Turrión Borallo

La nana no solamente se ocupa de los pequeños príncipes, sino también puede jactarse de poseer un cinturón negro en taekwondo, y una impresionante habilidad de manejar un vehículo en condiciones extremas (p. ej. en el caso de tener que huir de los paparazzis un día de lluvia). Según informa la prensa británica, la mujer vive alejada de los focos, “permite que los niños sean niños” y no acepta castigos físicos.

Teniendo en cuenta el comportamiento de los principitos durante los eventos oficiales, no cabe duda de que María está haciendo un buen trabajo. Por suerte para ella, su tarea es un poco más fácil, ya que la duquesa está siempre atenta a las necesidades de sus hijos y requiere de su ayuda solamente en ocasiones. ¿Cómo va a actuar Meghan? ¿El cuidado de Archie se le va a dar igual de bien? ¡No tardaremos en averiguarlo!

Fuente: Instagram