¿¡Kate Middleton abandonó el palacio de Kensington con sus hijos!? - Newsbeens.com

¿¡Kate Middleton abandonó el palacio de Kensington con sus hijos!?

Los más interesados en la historia de la realeza europea sabrán que incluso los que presumen de su sangre azul siguen siendo seres humanos: por ende, en ocasiones se enfrentan a los mismos problemas que la gente común. Una prueba patente de ello es, por ejemplo, la familia real británica, que desde hace un montón de tiempo da mucho que hablar. La última controversia relacionada con sus representantes más queridos un par de días atrás desató una tormenta en los medios de comunicación. 

Las malas noticias tienen que ver con el príncipe Guillermo y su esposa, Catalina. El nieto mayor de la monarca inglesa al parecer se convirtió en el favorito de la prensa sensacionalista en todo Europa, cuando los medios en el viejo continente comenzaron a repetir la noticia sobre su… abandono por parte de su cónyuge. ¡Los motivos de su sorpresiva decisión lanzan una nueva luz sobre la figura del heredero al trono!

De acuerdo a lo que cuentan los tabloides, el matrimonio de los jóvenes Duques de Cambridge pende de un hilo, por culpa de una supuesta infidelidad por parte del hombre. Por si fuera poco, además de faltarle respeto a Kate, William escogió la peor manera de resolverlo… Y destrozó algo más que su relación con ella. ¡Sigue leyendo y entérate de todos los detalles de este delicado asunto!

Si bien los rumores sobre los presuntos amoríos de Guillermo aparecían en la prensa amarillista con bastante regularidad (al Príncipe de Gales y su padre, Duque de Edimburgo, les pasaba exactamente lo mismo, y en ambos casos los medios no estaban mintiendo…), cobraron bastante fuerza en abril de este año, cuando salió a la luz que su mujer había exigido expulsar de la corte a una de sus buenas amigas.

Luego nació el pequeño Archie y los chismes se calmaron, aunque no por mucho tiempo: cuando a la misteriosa amante, gracias a los esfuerzos de la prensa, se le adscribió un nombre concreto, el mundo entero aguantó la respiración. La mujer en cuestión no solamente comparte ciertas características con la Duquesa de Cambridge, sino también se consideraba una de las mejores amigas de esta.

La exmodelo Sarah Rose Hanbury (35) no tiene sangre real, pero su abuela fue una de las damas de honor de la Reina Isabel II durante su casamiento con Felipe. De alguna manera conoció y enamoró a David, el 7º Marques de Cholmondeley (57) -cineasta y el Lord-Gran-Chambelán de Su Majestad, y en 2009 contrajo matrimonio con él, abriéndose el pase hacia las clase social más alta de las Islas.

Más aun escandaloso que el mismo romance entre el nieto preferido de la Reina y una nueva rica sin un destacado arbol genealógico es el hecho de que el esposo de la mujer ¡desde hace años es un buen amigo de Guillermo! Sinceramente, tuvo que pasar algo realmente fuerte entre ellos para que la -siempre elegante y contenida- Kate tomara unas medidas tan drásticas… Aquí, sin embargo, no termina el caso.

Los medios aseguran que el Príncipe perdió la cabeza por Rose durante su estancia invernal en Norfolk, una de muchas propiedades de los Windsor, mientras la Duquesa estaba esperando su tercer hijo. Más o menos al mismo tiempo se filtraron unas fotos de él, divirtiéndose en un lujoso centro turístico en compañía de numerosos tragos y unas damas de identidad desconocida. ¡No dejes de leer y conoce su reacción a las acusaciones!

Al enterarse de que su pequeño y sucio secreto dejó de serlo, William al principio intentaba… atenuar el conflicto entre ambas mujeres. Después, decidió declarar una guerra a los tabloides: sus asesores jurídicos envíaron “enunciamientos oficiales” a las redacciones más importantes, tachando de fantasías y calumnias las novedades sobre la vida amorosa del joven Duque. Y… ¿No sería más fácil demandarlos por difamación?

Leña al fuego echan las noticias relacionadas con el supuesto conflicto entre Guillermo, Enrique y sus respectivas esposas. Los periódicos más creativos no dejan de publicar contenidos que ponen a Meghan Markle en el papel de la principal acusadora de su cuñada. “Tú misma le has empujado a William a engañarte”, claman algunos titulares, acostumbrados a presentar a la joven estadounidense como la más conflictiva y sincera de la familia real.

Ya que la vida en la corte tiene que seguir a pesar de todo, a finales de abril los cónyuges celebraban el 8º aniversario de su matrimonio, dando las gracias por todos los cariñosos mensajes de apoyo hacia ellos. Las controversias acerca de su unión, calmadas por el nacimiento del primogénito de Harry, volvieron a notarse hace tan solo unos días, durante la última visita de Donald Trump en la capital británica.

Ante todo, los observadores inmediatamente notaron la presencia de Rose y constataron que las peticiones de Kate Middleton no fueron tomadas en cuenta. Por fortuna, entre las dos siempre se notaba una gran distancia: durante el banquete no se hablaron en ningún momento (ni estaban sentadas lo bastante cerca). Para colmo, no tardaron en percatarse de otro detalle significativo…

Lo explica la siguiente foto. La Marquesa de Cholmondeley apareció en la fiesta sin un elemento importante. Le faltaba la alianza, aunque nunca antes solía dejarla en casa. En un abrir y cerrar de ojos, Rose volvió a ser el tema número uno en los medios más chismosos de Inglaterra. Además de subrayar su parecido a la Princesa Catalina, muchos comenzaron a especular sobre el futuro del matrimonio del Lord Chambelán.

Por más que no puedan sorprendernos las emociones relativas a la situación sentimental del engañado marqués y su mujer, la reacción de la nuera del Príncipe Carlos, de la que no dejan de informar los periódicos de todo el Viejo Continente, no tiene precedentes. Como exponen, Kate decidió abandonar al esposo infiel y volvió a la casa de su madre junto con los 3 bisnietos de la Reina Isabel. No creerás cuál fue la gota que le colmó el vaso…

Resulta que el futuro heredero al trono le comentó que ya no sentía hacia ella lo mismo que antes y que le parecía que su sentimiento se había desgastado a lo largo del tiempo que pasaron juntos. De acuerdo con las informaciones repetidas de fuente en fuente, la orgullosa mujer hizo las maletas, se llevó a los niños y abandonó el Palacio de Kensington, creyendo que una corta separación solucionaría el problema de su pareja… 

El público, desde luego, empezó a comparar al -hasta ahora prácticamente venerado- Duque con su padre, cuya relación extramarital con su actual esposa Camilla Parker-Bowes terminó de hacer pedazos su matrimonio con la difunta Diana, Princesa de Gales. Tampoco faltaron connotaciones con el consorte real, Felipe, y sus vergonzosos romances de los que corría mucha tinta desde el comienzo del reinado de Isabel II.

Dado que la pobre Catalina, a su vez, “no come, no duerme y pasa los días enteros en la cama, preocupada por el futuro”, es imposible no pensar en el viejo dicho: “de tal palo, tal astilla”. Mientras que las comparaciones a su suegra le hacen una buena propaganda a la bella Duquesa de Cambridge, su marido se está ganando cada vez más desconfianza: al final, ¡su comportamiento de verdad no es digno de un futuro rey!

Para concluir, cabe destacar que aunque los portavoces de la familia real hasta la fecha no han admitido ninguna de estas revelaciones, los cónyuges se ven bastante tristes y hasta ausentes en la mayoría de sus fotografías más recientes. Según los conocedores, si llegaran a divorciarse la imagen de la monarquía quedaría arruinada para siempre (y ni hablar de la posible reacción de la soberana). ¿Crees que todavía son capaces de salvar su amor?

Fuentes: Instagram